Mostrando entradas con la etiqueta Irlanda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Irlanda. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de marzo de 2014

Rebozado para Fish and chips

Creo que todo el mundo conoce este famoso plato de comida rápida.  Es lo típico para comer en la calle en los países anglosajones.  La primera vez que probé uno fue en Dublín, recuerdo lo que me sorprendió que nos rociasen todo con vinagre.  Nos lo envolvieron en papel de color marrón y luego en un periódico, estaba buenísimo.  Posteriormente ya lo hemos ido comiendo en diferentes lugares, también con diferentes calidades, creo que ninguno me supo tan rico como ese que comí en Dublín hace años.



Realmente no es otra cosa que pescado rebozado con patatas fritas.  El pescado suele ser bacalao, merluza o algún otro por el estilo, yo suelo hacer estos dos tipos, bacalao fresco o filetes de merluza congelada, de esos sin piel ni espinas, que es muy socorrido tener siempre un paquete en el congelador.

Ingredientes:

- 1 huevo
- 1 cerveza, con alcohol o sin él y puede ser un quinto (200 ml.)  o un tercio (330 ml.)
- harina (tantos gr. como ml. tenga la cerveza) 
- 1 cta. de sal

Preparación:

Tan sencillo como batir todo junto, primero el huevo, la cerveza y añadimos la harina con la sal.  La consistencia es espesa, así que no os asustéis, con ese espesor quedará un buen rebozado.  Dejamos reposar un poco la mezcla mientras preparamos lo demás.



Yo suelo rebozar bacalao o filetes de merluza pero puedes rebozar con esto lo que quiera, incluso son famosas las barras de chocolatinas rebozadas y fritas en Edimburgo, también he visto hasta porciones de pizza sumergidas en esta mezcla y posteriormente fritas, así que esta amalgama vale para todo.
Sumerjo en el bol donde tengo la mezcla las porciones de lo que vaya a rebozar y enseguida a una sartén con aceite caliente, no tiene que estar demasiado alto para que se haga por dentro sin que se queme lo de fuera pero si está templado el rebozado absorverá demasiado aceite, así que no al máximo pero tampoco muy bajo, en mi vitrocerámica que tiene hasta el 10 lo pongo en el 7, cuidado que uno se me doró más de la cuenta.




Si haces bacalao, primero siempre se pone con la piel hacia abajo, cuando esté doradito le das la vuelta y a esperar que se dore por ambos lados.


Los sacamos a un papel absorbente pero no lo dejamos allí mucho rato porque se ablandaría, así que intentamos que se escurra el exceso de aceite y ya está.

Freímos unas patatas, sazonamos con sal y vinagre y a disfrutar de la bomba calórica, a mi hijo le encanta cualquier pescado que le haga de esta manera.

Mi hija se lo come con la salsa de limón.


miércoles, 13 de junio de 2012

Lomo de cerdo caramelizado con Guinness

Y otra receta con una Guinness, y es que me gusta los resultados que da en la cocina. El otro día no sabía que hacer de comida y curioseando recetas irlandesas, me encontré con esta y me pareció llamativa y la verdad es que está rico, siempre y cuando te guste el toque dulce en un plato de carne, a mi me gustan esas mezclas.




Ingredientes:

- 2  kg. de lomo de cerdo en un trozo
- 330 ml. de cerveza negra Guinness o similar
- 200 gr. azúcar moreno
- 100 gr. miel
- 50 ml. vino blanco
- sal y pimienta

Preparación:

Primero vamos preparando el glaseado, ponemos en un cazo la cerveza, la miel y el azúcar a fuego alto hasta que se reduzca a la mitad, se queda cremoso y al sacarlo es casi como caramelo, a mi me llevó una media hora.


Salpimentamos el lomo y lo ponemos al horno a 200º durante 20 minutos.

Sacamos el lomo y vamos dándole el glaseado antes preparado con una brocha, y lo metemos al horno otros 40 minutos. Cada 10 minutos o así le vamos dando brochazos con el glaseado por encima para que se cree una película caramelizada por encima.


Una vez hecha, toda la salsa de la bandeja donde hemos asado el lomo la ponemos en un cazo con el glaseado que nos haya sobrado y el vino blanco y de nuevo lo ponemos a reducir hasta que se reduzca y espese.

Servimos el lomo cortado en rodajas finas y adornado con la salsa preparada al final.


lunes, 19 de marzo de 2012

Tarta Guinness

Y volvemos a cocinar con una Guinness, en esta ocasión en una tarta para el día del padre, me pareció una tarta muy "masculina" y me encajaba genial para esta celebración, además es fácil y rápida de hacer, no hay que estar molestándose con la decoración y queda muy vistosa así ella solita, sin adornos, tan sencilla como simular una Guinness con su espumita por encima, así que me pareció la receta perfecta para celebrar el día del padre.




Por cierto, feliz día del padre a todos los papás.

Ingredientes:

Bizcocho

- 250 ml. cerveza Guinness
- 250 gr. de mantequilla
- 75 gr. de cacao en polvo (Valor o similar)
- 400 gr. de azúcar
- 140 gr. de nata para montar
- 2 huevos
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 250 gr. de harina
- 2,5 cucharaditas de bicarbonato

Frosting

- 150 gr. de queso Philadelphia (o similar)
- 75 gr. de azúcar glass
- 200 ml. de nata para montar


Preparación:

Ponemos el horno a precalentar a 180º y encamisamos (mantequilla y harina) un molde redondo para tenerlo todo preparado antes de empezar.

En un recipiente calentamos la mantequilla troceada en la cerveza negra hasta que se derrita, no hay que dejarlo hervir, simplemente calentarlo para deshacer la mantequilla.



En un bol mezclamos los ingredientes secos, el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato.



En otro bol mezclamos la nata, los huevos y la vainilla, batimos bien y seguidamente añadimos la mezcla de cerveza con mantequilla, ya templada, una vez que esté todo integrado vamos añadiendo la mezcla de ingredientes secos que teníamos ya preparado, los añadimos tamizándolos y batiéndolo todo muy bien para que no se hagan grumos, yo utilizo las varillas eléctricas y es muy sencillo, apenas se tarda nada.  Queda bastante líquido, pero luego cuaja todo muy bien en el horno.



Se pone todo en el molde y lo metemos al horno sobre unos 50 minutos a 180º, o hasta que pinchando con un palito salga limpio.


Lo dejamos enfriar en el propio molde y desmoldamos estando ya frío.

Yo lo he preparado la noche anterior, así el día del padre solamente tenía que preparar el frosting y ponerlo por encima.

Para el frosting mezclamos bien el queso con el azúcar y por otro lado montamos la nata, una vez montada la añadimos al queso con movimientos envolventes hasta que esté bien mezclado y cubrimos con ella el bizcocho.  Es importante que el bizcocho esté totalmente frío antes de cubrirlo para que no se derrita el frosting.



El sabor es a chocolate, no sabe a cerveza así que, que nadie se asuste, pero tiene un saborcillo un tanto peculiar. El frosting es genial, me guardo la receta para cupcakes que lleven frosting de queso, por ejemplo los red velvet, que los que hice con queso y azúcar glass me parecieron muy empalagosos, con esta receta el equilibrio es genial, incluso para la carrot cake, la nata mejora mucho la textura y suaviza el sabor, así que creo que he encontrado el frosting de queso que buscaba.



sábado, 17 de marzo de 2012

Pan de Guinness y avena

¡Feliz San Patricio!

Me encanta Irlanda, es un sitio muy especial para mi, he vivido momentos muy importantes allí y me caen genial los irlandeses, tengo debilidad por Irlanda y Escocia, no lo voy a negar. Hoy día de San Patricio había que hacer algo irlandés y hace poco descubrí una receta de un pan hecho con cerveza negra y avena que me resultó muy tentador, así que con la disculpa del Santo Patrón de la Isla Esmeralda, aquí os pongo la receta.



Ingredientes:

- 100 gr. de avena
- 330 ml. de Guinness (u otra cerveza negra)
- 50 gr. de mantequilla
- 40 gr. de miel
- 500 gr. de harina (preferentemente harina de fuerza)
- 10 gr. de levadura de panadero fresca o 3,3 gr. de la seca de panadero
- 10 gr. de sal

Preparación:

Ponemos la avena sobre sobre papel de hornear en la bandeja del horno y lo metemos a tostar, yo lo puse a 250º durante unos 10 minutos, depende del horno así que ¡cuidado no se te queme!.



En un cazo ponemos a calentar la cerveza, la mantequilla y la miel hasta que se deshaga todo bien, sin que llegue a hervir y añadimos la avena previamente tostada.


Lo dejamos reposar para que vaya espesando solo, es increíble como en unos minutos ha absorbido todo el líquido. Lo dejamos templar.



En un bol ponemos la harina, la sal y la levadura desmenuzada, añadimos la mezcla anterior y mezclamos bien, si se te queda demasiado seco le puedes añadir un poco de agua, a mi me pasó y con 50 ml. de agua ya se quedó perfecta. Lo mezclamos bien y lo volcamos sobre el lugar en el que vayamos a amasar, ya con harina o engrasado para que no se nos pegue la masa.



Puedes hacerlo en el utensilio que tengas para amasar, yo tengo una panificadora pero me encanta amasar a mano y a no ser que tenga prisa o muchas cosas que hacer a la vez, prefiero hacerlo así.




Cuando la masa tenga un aspecto más liso y suave lo ponemos a levar, lo ponemos en un bol y lo tapamos con un paño, hay muchas maneras de saber cuando estará, de forma orientativa la receta dice que el primer levado es de una hora y media aproximadamente o también como yo he hecho en este caso, he seguido la costumbre de mi abuela, de marcar una cruz en el centro con el borde de la mano y cuando la cruz suba es que ya está, supongo que tendrá su historia, seguramente así bendicieran también la masa, no lo sé.





Transcurrido ese tiempo se saca y se le saca el aire presionándola un poco, se le da forma y se deja levar unos cuarenta y cinco minutos más.




Se pone en la bandeja del horno sobre papel de hornear o harina y se greña (se le hace el corte), lo metemos al horno previamente caliente a 250º, es importante que durante los primeros diez minutos haya un poco de vapor en el horno, se puede pulverizar con agua el horno cada cinco minutos o meter un recipiente pequeñito con agua en la parte baja del horno que es lo que yo hago. Pasados esos diez minutos sacamos el cacharrito de agua y bajamos la temperatura a unos 200º, así lo dejamos unos 40 minutos más, depende del tamaño del pan, cuando suene a hueco es que está hecho, y si ves que se está tostando demasiado por fuera cúbrelo con papel de aluminio para que no se queme pero que se siga cociendo.





No he podido hacer una foto del pan entero porque si me descuido me quedo sin nada de pan para fotografiar, así que eso quiere decir que estaba rico.




¡Cómo me gustaría estar ahora mismo tomando una Smithwick's en Temple Bar!. Seguiré soñando, mientras tanto me tomaré una  Murphy's en Madrid, Sláinte!

Happy St Patrick's day!