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domingo, 27 de abril de 2014

Pollo a la carbonara

Hace ya mucho tiempo que una amiga me dio esta receta (gracias Noe).  Desde que la probamos a mi marido le encantó y desde entonces la he hecho en varias ocasiones, sé que siempre se va a alegrar cuando lo vea.



Quería registrar aquí la receta para que no se pierda, ahora hacía bastante tiempo que no la hacía y me costó encontrarla, espero que además de venirme bien a mi el dejarla aquí reflejada, también os venga bien a los demás.

Ingredientes:

- pechugas de pollo
- 1 cebolla
- 250 gr. de bacon en tiras
- 200 ml. de nata
- queso rallado para gratinar
- sal y pimienta
- un chorrito de aceite
- una cucharada de mantequilla


Preparación:

Primero vamos a rehogar la cebolla que previamente hemos cortado en trozos pequeños.  Ponemos a calentar una sartén una cucharada de mantequilla y añadimos la cebolla y el bacon troceado.


En otra sartén añadimos otro chorrito de aceite y rehogamos el pollo cortado en tiras o trocitos hasta que esté dorado. Lo pasamos después a una fuente para el horno.



Posteriormente, en la sartén de la cebollay el bacon añadimos la nata;  la dejamos un poquito más para que se espese un poco, tampoco demasiado, y salpimentamos.




En la fuente para horno, donde tenemos el pollo previamente frito, lo cubrimos con la mezcla que hemos cocinado con la nata.  Lo espolvoreamos con el queso rallado y lo metemos a gratinar en el horno.






¡Listo!



viernes, 1 de junio de 2012

Quiché de calabacín y bacon

En esta ocasión vamos con una tarta salada. Me resulta complicado hacer que los niños coman verdura, que mira que les he dado desde bien pequeños, pues ahora no hay manera, así que me tengo que inventar de todo para dársela. La idea la saqué de una vez que compramos una precocinada y llevaba calabacín, así que a partir de ahí se las hago casera y les doy verdura sin que protesten.



Ingredientes:

Para la masa brisa:

- 200 gr. de harina
- 100 gr. de mantequilla
- 1 huevo
- 1 pizca de sal

Relleno:

- 3 huevos
- 200 ml.  nata para cocinar
- 1 puerro
- 1 kg. calabacines
- 250 gr. bacon
- 75 gr. queso rallado
- sal y pimienta
- un chorrito salsa de soja Heinz (opcional)
- un chorrito de aceite de oliva


Preparación:

Lo primero es preparar la masa quebrada. Ponemos la harina en un bol con la sal y en en centro el huevo entero y la mantequilla troceada.



Lo mezclamos todo bien intentando manosearla lo menos posible.  Lo cubrimos de film transparente y la metemos en la nevera por lo menos una hora para que luego sea más sencillo trabajar con ella.

 

La sacamos y la estiramos con un rodillo y forramos el molde, no importa que se rompa, se pueden poner parches sin problema con esa masa.

Forramos un molde con la masa, lo pinchamos con un tenedor y lo horneamos 15 minutos a 180º.


En una sartén ponemos un chorrito de aceite de oliva y sofreimos el puerro bien picadito, añadimos el bacon cortadito y el calabacín en dados pequeños, lo tapamos para que se cocine bien y cuando esté hecho le añadimos un pellizquito de sal y la salsa de soja.






En un bol batimos los huevos con la nata, la sal y la pimienta, añadiemos el queso rallado y lo mezclamos bien, a continuación añadimos la anterior combinación que hemos preparado en la sartén y lo mezclamos bien, lo vertemos sobre la base de masa brisa ya preparada en el molde.





Lo metemos en el horno a 180º durante unos 30 minutos o hasta que esté doradita.


Para desmoldar hay unos moldes de este tipo desmoldables que vienen genial, el mío ya está cada vez menos redondo de tanto usarlo, es una de esas compras a las que les he sacado mucho partido.





lunes, 14 de mayo de 2012

Magdalenas de nata


He hecho estas magdalenas en otras ocasiones y hoy se me ocurrió volver a hacerlas para mis hijos y no encontraba la receta por ninguna parte, ¿será posible?, por lo que me alegro de tener este blog para ir anotándolas todas y tenerlas organizadas, va a ser un alivio cuando tenga aquí la mayoría de las recetas que preparo habitualmente.


Como no la encontraba, me he dado un paseito por diferentes blogs a echarles un vistazo y he visto que más o menos en todos son iguales y así las he podido volver a hacer y tenerlas preparadas para cuando los niños se han levantado de la siesta pidiendo la merienda.
Pero ¿cual es mi sorpresa? que al ir atrás ahora y mirar la otra receta de magdalenas que he publicado, resulta que al final los ingredientes son los mismos, cambia la nata por la leche y la forma de prepararlas que en la otra se separan claras y yemas y aquí van juntas, y la vainilla que es aportación propia, y yo que creía que tenía dos recetas diferentes de magdalenas, bueno aquí va el paso a paso.

Ingredientes: (para 24 unidades)

- 350 gr. de harina
- 250 gr. de azúcar
- 4 huevos
- 1 sobre de levadura
- ralladura de 1 limón
- 250 ml. de aceite de girasol (yo utilicé de oliva y no se nota el sabor del aceite)
- 100 ml. de nata para montar
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (esto no lo pone la receta, pero le va muy bien y lo volveré a poner)

Preparación:

Batimos bien los huevos con el azúcar hasta que blanqueen y doblen el tamaño.



Añadimos la ralladura de limón y lo mezclamos bien.


A continuación añadimos el aceite, la nata y la vainilla y seguimos batiendo para que se quede todo bien mezclado.

Añadimos la harina previamente mezclada con la levadura, tamizándola bien y volvemos a batir con las varillas para que se incorpore bien a la mezcla.



Ya está preparada la masa, si, es así de sencillo. Ahora el truco es meterla un ratillo en la nevera para que luego suba bien, así que lo guardamos en la nevera por lo menos media hora.

Precalentamos el horno a 210º.

Si tenemos una bandeja de magdalenas, metemos ahí las cápsulas de papel o de silicona, yo he usado ambas, y si no pues las ponemos dentro de unas flaneras, eso nos ayudará a que no se abran demasiado y se deformen.



Llenamos las cápsulas tres cuartos de su capacidad y espolvoreamos con azúcar, a quien le guste, yo solo lo hago con la mitad porque me gusta más sin ese azúcar encima, lo puedes poner más disperso o más pegote, como te guste.



Lo metemos al horno, dependiendo del horno, yo las tuve 15 minutos en el mío que tiene personalidad propia y la segunda tanda salió  más dorada, y es que claro, no se puede estar aquí escribiendo la receta mientras se abandonan las magdalenas en el horno, pero bueno, solo están con bastante color, no ha pasado nada a lamentar.




Las dejamos enfriar y listas para comer, huele la casa que da gusto.

domingo, 25 de marzo de 2012

Pastel tres leches

Hace tiempo descubrí esta receta, es una tarta muy conocida en la América latina, no me atrevo a concretar más porque por un sitio he leído que de Méjico, por otro que de Venezuela, de Colombia, así que como no lo sé, lo dejaré en que es latinoamericano y así no enfado a nadie.



Es un bizcocho esponjoso bien mojadito en una mezcla de tres tipos de lácteos (de ahí su nombre) y lo más habitual que he visto es cubrirlo con nata o con merengue, así que ahí que cada uno adapte la receta a su gusto.

En esta ocasión quiero dedicar esta receta con todo mi cariño a mis amigos mexicanos: Iliana y su familia y también a Gema, me encanta el enriquecimiento que produce este intercambio cultural.

Después de ver muchas recetas, me quedo con la de Morgana, que ya la he hecho más veces y me gusta mucho.

Ingredientes:

Bizcocho

- 150 gr. de harina con levadura (tipo Bizcochona)
- 1/4 cucharadita de sal
- 5 huevos
- 200 gr. de azúcar
- 1 cucharadita de vainilla líquida
- 65 ml. de leche

Baño de leches

- 200 ml. de nata para montar
- 300 ml. de leche condensada
- 400 ml. de leche evaporada

Cobertura

- 500 ml. de nata para montar
- 40 gr. de azúcar

Preparación

Empezamos por el bizcocho, puedes hacer esta bizcocho o cualquier otro de tipo esponjoso, incluso comprar un preparado para hacer bizcocho, eso al gusto de cada uno.

En este caso, como siempre precalentamos el horno a 180º y ponemos una capa de mantequilla y harina en el molde que vayamos a usar.

Separamos las yemas de las claras y por un lado batimos bien las yemas con 150 gr. de azúcar hasta que blanqueen y estén espumosas, añadimos la leche y la vainilla y mezclamos todo bien.

En un bol grande preparamos la harina y la sal ya tamizada y ahí añadimos la mezcla antes preparada de las yemas y mezclamos todo bien.


En otro sitio nos ponemos a montar las claras a punto de nieve, cuando estemos a mitad del proceso, añadimos los 50 gr. de azúcar y seguimos batiendo bien.


Añadimos esas claras a la mezcla anterior de la harina y las yemas y lo mezclamos todo una espátula, con movimientos envolventes para no bajar la claras y que quede esponjoso.



Lo ponemos en el molde y al horno unos 35 minutos a 180º, cuando el palillo salga limpio es que el bizcocho está listo. Se hincha mucho en el horno pero luego baja, así que nadie se asuste que no se desborda.



Lo dejamos templar un poco en su molde y luego lo desmoldamos sobre una rejilla ¡cuidado que es muy frágil!. Yo utilizo el mismo molde para la presentación, lo lavo bien y vuelvo a poner ahí el bizcocho pero al revés, para que la parte más planita (el culete) quede para arriba, eso hay que hacerlo siempre con la mayoría de las tartas.



Con un palo de brocheta o lo que mejor te venga, vamos pinchándolo bien para que absorba bien la mezcla de leches que le vamos a añadir.

En un recipiente mezclamos la nata, la leche condensada y la leche evaporada y lo vamos echando por encima del bizcocho, va a parecer que se desborda, pero vamos poco a poco para darle tiempo a ir absorbiendo el líquido, hay que insistir bien por las orillas que son más secas.



Lo dejamos reposar un rato para que absorba bien todo, es increíble como va "bebiendo" el bizcocho.


Ahora vamos a decorarlo un poco, si te gusta más el merengue pues con eso, o con chocolate, o con dulce de leche o lo que te guste, en mi caso monté nata. Batí bien con las varillas eléctricas la nata bien fría para que monte mejor y le añadí el azúcar, lo puse en una manga y se lo puse por encima, ya depende de las ganas y el tiempo que tengas para dejar volar la creatividad, en mi caso tenía prisa y estaba cansada así que no me esforcé mucho.






Normalmente le añado almendras picadas o fileteadas por encima pero justamente hoy no tenía, así que así tal cual se quedó.



Es empalagosilla por lo que cunde bastante, pero así los niños toman leche aunque sea muy azucarada, algo es algo. A mi me gusta mucho porque me gustan los bizcochos jugositos y cuando hace calor es un postre ideal bien fresquito.