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martes, 1 de abril de 2014

Petisús

Hay muchos diferentes nombres para referirse a estas delicias, eclair, palo, relámpago, etc., durante toda mi infancia los he llamado petisús y creo que en gran parte de España también, (sé que en otras no), por lo que no voy a ponerle ningún otro nombre más a la moda ni más fino, para mí son los petisús de toda la vida.





Estos dulces, al igual que los cubiletes, han sido mis pasteles favoritos durante mi infancia y por lo tanto los he comido en incontables ocasiones, tengo, además, un tipo de preferencias especiales, no me gusta cualquiera y no soporto ninguno de ellos de mala calidad.

He probado varias recetas hasta que he dado con el ideal para mi gusto, tanto de la masa choux, como de la cobertura, porque no es chocolate con mantequilla ni ganache ni nada por el estilo, los que comía en mi infancia, era una especie de glaseado de chocolate y por fin he dado con uno que me convence. Creo que cubrirlos con un chocolate negro anula el sabor del resto de los componente, con esta cobertura no pasa eso.

Es un poco pesado de hacer porque lleva varios pasos pero merece la pena.  La pasta choux y la crema pastelera son recetas que había cogido hace tiempo del blog de webosfritos, tiene recetas buenísimas por si os apetece ir a echar un ojo.

Ingredientes:

Crema pastelera

400 gr de leche
3 yemas de huevo
75 gr de azúcar
30 gr de Maizena
Un trozo de corteza de limón (sólo lo amarillo)
½ cucharadita de esencia de vainilla

Pasta choux

130 ml de agua
120 gr de leche
100 gr de mantequilla
1 pellizco de sal
5 g de azúcar
160 gr de harina de repostería
4 huevos medianos

Cobertura de chocolate

15 gr. Cacao en polvo valor
60 gr. Mantequilla
30 ml. Leche
225 gr. Azúcar glas
½ cta. Vainilla

He utilizado tres mangas pasteleras desechables y tres boquillas diferentes, una larga de rellenar (es opcional), otra grande y rizada para hacer los bastones, pero si no tienes puedes hacerlo dejando una apertura grande en la manga o bolsa de plástico que utilices, y he utilizado una tercera boquilla plana para la cobertura.


Elaboración:


Crema pastelera


Lo primero que tenemos que hacer es la crema pastelera para que podamos dejarla enfriar.  Incluso puedes hacerla con antelación.

Podéis ver el paso a paso en este enlace a la receta de la crema pastelera, en este caso he utilizado la "crema pastelera II".




Pasta choux

Como siempre, lo primero es poner el horno a precalentar, en este caso a 180º.

Tamizamos la harina y la reservamos, luego la tendremos que añadir toda de una vez, así que ya la dejamos preparada para cuando llegue el momento.



Ponemos a calentar la leche, el agua, la mantequilla, la sal y el azúcar y vamos removiendo con las varillas hasta que esté todo perfectamente integrado.



Cuando hierva, lo retiramos del fuego y añadimos la harina, toda junta, de una sola vez y removemos bien; lo ponemos de nuevo al fuego.  En este punto tengo que cambiar de las varillas a la cuchara de madera que me resulta más cómoda.  Aquí hay que hacer un poco de esfuerzo con el brazo, pero no demasiado.  Hay que dejarlo solo un poco para que se integre todo bien y a la vez se cueza un poco la harina mientras vamos removiendo sin parar.



Volvemos a apartarlo del fuego y ahora vamos a añadir los huevos.  Tiene que ser de uno en uno y hasta que no esté bien integrado uno, no podremos añadir el siguiente.  Ahora de vamos a dar más trabajo a nuestro brazo.




Ya podemos poner la masa creada dentro de una manga con una boquilla grande, puedes ponerla rizada o lisa, a mi me gusta más con la rizada.



El la bandeja del horno ponemos papel vegetal y vamos creando los palos.  A mi me salieron 17 con esta cantidad, de tamaño mediano.



Lo metemos unos 30 minutos al horno que estará previamente ya caliente a 180º.  Cuando estén los sacamos a una rejilla a enfriar.  Como están huecos enfrían enseguida.





Cobertura (hazlo lo último, incluso después de rellenarlos)

Conviene hacerlo al final, yo incluso lo hago después de rellenarlos para que no se me vaya secando y cristalizando antes de usarla.
Primero calentamos en un cazo el cacao con la mantequilla y la leche; mezclamos todo bien.


Retiramos del fuego y batiendo bien añadimos la esencia de vainilla y el azúcar glas.




Ya solo queda pasarla a una manga con una boquilla plana.



Montaje

Una vez que esté tanto la crema como los bastones fríos, podemos pasar a rellenarlos.  Puedes abrirlos con un cuchillo a la mitad y rellenarlos con la crema o puedes rellenarlos desde un orificio en un extremo, como prefieras.  En mi caso, como tengo una boquilla larga para rellenar, he elegido la opción de rellenarlos por un orificio, en este caso por dos, le hago uno a cada extremo para asegurarme de que quede bien relleno.



Ahora ya, con la cobertura en otra manga con una boquilla plana, la mía era pequeña pero era la única plana que tenía, vamos repartiendo la cobertura sobre los bastones ya rellenos.



Guárdalos siempre en la nevera para que no se estropee la crema pastelera y a disfrutar.  ¡Me encantan!






viernes, 21 de marzo de 2014

Pollo asado con soja y miel

Me encantan los asados con este tipo de salsas, el toque de la miel es delicioso y tengo cierta debilidad por la salsa de soja, se la añado a muchos platos, especialmente cuando hago dieta, así le doy un poco de alegría a cualquier verdura.  Vi esta receta en pequerecetas y me enamoró.



En este caso he metido en el horno muslos de pollo con una salsa de soja y miel que queda para chuparse los dedos, pero para chupárselos literalmente porque te quedan todos pringosos como metas las zarpas en el plato.



Ingredientes:

- 1 pollo o 4 muslos o alitas o lo que más os guste
- 60 gr. de salsa de soja (mi favorita es la Heinz)
- 100 gr. de miel
- 1 cda. de ketchut
- 1 cda. de aceite de oliva
- 2 cdas. de vinagre
- sal
- ajo en polvo


Preparación:

Lo primero que hacemos es poner a precalentar el horno a 180º.

Ahora ya podemos empezar a preparar la salsa con la que lo cubriremos. En un recipiente mezclamos la salsa de soja, la miel, el ketchut, el aceite y el vinagre.



Limpiamos bien el pollo y le quitamos todas las plumillas que pudiesen tener, yo les doy una pasada con el soplete para quemar cualquier resto de plumillas de esas que parecen pelusilla que pudiese tener la piel, antes de tener la vitro lo hacíamos con el fogón de la cocina, otra opción es hacerlo con alcohol de quemar en un plato.



Una vez bien limpio le añadimos la sal y un poco de ajo en polvo.  Ahora llega el momento de que con la ayuda de una brocha de silicona vayamos extendiendo la salsa que teníamos antes preparada,  le extendí la mitad, o incluso más de la mitad y luego cuando llevaba unos 40 minutos le extendí lo que quedaba.



Metemos el pollo alrededor de 1 hora al horno, si son alitas puede que con 45 minutos tenga suficiente, siempre dependerá también de la cantidad que introduzcas en el horno.  Mis muslos de pollo han estado 1 hora y cuarto, pero es que estaban los cuatro muy apretados en la bandeja, para que os sirva de referencia.



Espero que os guste, es una manera más de hacer el pollo al horno y así vamos variando y salimos de la rutina gastronómica.  Como acompañamiento le pondría unas patatas panaderas y si metemos unos medios aros de cebolla finitos a cocinarse en la misma bandeja del pollo, estoy segura de que quedarían geniales con ese toque de miel.












domingo, 17 de marzo de 2013

Tarta de limón

En el libro Encuéntrame en el Cupcake Café vienen varias recetas de cupcakes, tartas, etc. y la autora te detalla su sabor, cómo se te deshace en la boca...y esta tarta de limón me traía loca, y la protagonista venga a hacerla, y yo venga a salivar, así que no me ha quedado más remedio que hacerla y comprobar por mí misma si está tan buena como cuentan, y tengo que decir que rotundamente SI.



Es como un bizcocho planito muy jugoso con sabor a limón, que se puede comer con la mano y que no puedes comer sólo un trocito, yo aviso.

Ingredientes:

- 100 gr. de harina
- 1 cta. de levadura Royal (en el libro pone 1 cda. pero me parece mucho, puede ser una errata)
- 120 gr. de mantequilla reblandecida
- 120 gr. de azúcar
- 2 huevos
- 1 limón (ralladura de su piel y el zumo)

Cobertura:

- 60 gr. de azúcar glas
- 1 cda. de zumo de limón
- 2 cdas. de agua

Preparación:

Batimos bien el azúcar con la mantequilla y los huevos.

Le añadimos la ralladura del limón y el zumo, que exprimí directamente con la mano sobre un colador para que no cayeran las pepitas.


Añadimos la harina con la levadura tamizándola y lo batimos todo bien.


Lo ponemos en un molde, yo utilicé el redondo bajito de las quichés,  puedes untarlo de mantequilla para que no se pegue o cubrirlo con un papel de hornear, que es lo que yo hice en este caso, luego me resultó facilísimo de sacar aunque los bordes quedan más imperfectos.


Lo metemos en el horno previamente caliente a 160º y lo dejamos unos 20 minutos.

Mientras se cocina preparamos la cobertura.

En un recipiente pequeño, un vaso, taza, etc., ponemos el azúcar glas y le añadimos el zumo de limón y el agua y lo mezclamos bien.

Cuando sacamos la tarta del horno, con una brocha de silicona le untamos la cobertura.




¡Ya está!, es facilísima de hacer y no tardas nada, aunque seas novato en la cocina, te va a salir bien, ya lo verás.



Puedes ver la reseña sobre el libro en mi otro blog, aquí te pongo el enlace...








jueves, 28 de febrero de 2013

Bocaditos de menta con chocolate by Abril

En una ocasión, vi un librito que venía con un juego de té precioso y chiquitito que estaba genial de precio.   El libro es sobre una princesa que hace una merienda en el jardín, comienza con el cuento de la princesa y luego vienen las recetas de todo lo que la princesa y sus amigos llevaron a la merienda.  Está genial para niños pequeños, y a mis hijos, que les encanta meter las manos en lo que mamá esté amasando, les hizo mucha ilusión.





Hoy les he puesto el delantal y hemos hecho una de las recetas del "primer libro de cocina de mi hija Abril", os podéis imaginar la sencillez de la receta, ideal para hacer con niños y pasar una de estas tardes frías de invierno.

Por supuesto, Abril está encantada con esto de cocinar como mamá, hacer fotos y luego ponerlo en el blog, es su primera incursión como blogger y está ilusionadísima.  Tengo ya a la colaboradora del blog deseando hacer nuevas recetas.


Hay que decir que también le dejamos a Daniel echarnos una mano, aunque lo de hacerse fotos ya no le gusta tanto.





Ingredientes:

- 1 clara de huevo
- 350 gr. de azúcar glass
- 2 gotitas de colorante verde (yo lo he usado en gel)
- 2 gotitas de esencia de menta (el mío es muy muy concentrado)
- 150 gr. de chocolate negro para postres


Preparación:

Batimos la clara a punto de nieve y añadimos el azúcar glass tamizado, ahora pasamos a mezclar con las manos, éste es el mejor momento.





Añadimos el colorante y la esencia y los mezclamos bien para que la masa quede homogénea.  Los puedes hacer un poquito menos verdes, eso al gusto de cada uno, aunque a los niños les gusta cuanto más llamativo, mejor.


Hacemos bolitas y las aplastamos con un tenedor para hacerles las rayas, cada uno dentro de su ritmo y de su capacidad, mis mellis tienen 4 años recién cumplidos así que los medallones que ellos hacían eran de diseño libre.




Se dejan reposar una hora en la nevera, nosotros no lo hicimos para no perder el ritmo de los niños y porque se acababa de incorporar Daniel de pinche de cocina.  El problema es que les puedes marcar con los dedos más de lo que quisieras al bañarlos, se pueden partir.

Fundimos el chocolate, yo lo hago en el microondas, dos sesiones de 30 segundos y lo bato bien con las varillas, puedes hacerlo al baño maría o como prefieras.  Lo hago en dos sesiones de 30 segundos porque así me va bien, si lo pongo un minuto seguido, se me quema.  Lo pongo 30 segundos, lo saco y lo bato, poca cosa porque apenas se ha derretido, lo meto otros 30 segundos y luego aunque sale entero, al batirlo se va deshaciendo.


Cogemos los medallones de menta y mojamos la mitad en el chocolate.


Los colocamos sobre papel vegetal y los dejamos que se solidifiquen bien.



¡Listo!