martes, 31 de julio de 2012

Mermelada de cerezas

Desde siempre, mi fruta favorita han sido las cerezas, me encantan desde niña, mi tía Irene siempre llamaba por teléfono a mi madre en cuanto veía las primeras en alguna tienda, recuerdo a mi madre despertarme con las primeras cerezas de las temporada para darme una sorpresa y parece ser que mi hija a heredado esa adoración por las cerezas.




Había en el supermercado unas cerezas muy ricas, ya hemos probados las de todas partes y estas eran las mejores, no demasiado bien de precio, pero buenísimas, así que después de pensar que pronto se terminaría la temporada y ya tendríamos que esperar un año para poder volver a disfrutarlas, se me ocurrió hacer mermelada con ellas, que por supuesto, me encanta la mermelada de cerezas, hice un poco para probar y ahora quiero ir a por mas para hacer envasada al vacío para todo el año.

Pongo las cantidades pequeñas que hice esta vez, luego que cada uno multiplique lo que quiera.

Ingredientes:

- 600 gr. de cerezas deshuesadas
- 300 gr. de azúcar (puedes subir la cantidad si te gusta más dulce)
- zumo de medio limón
- 1 manzana

Preparación:

Lo primero que he hecho ha sido lavar, escurrir y deshuesar las cerezas.




En un bol añadimos el azúcar y el zumo de limón, lo revolvemos y lo dejamos macerar un mínimo de 6 horas en la nevera.



Pasado ese tiempo lo vertemos en una cacerola y añadimos la manzana cortada en cuartos (nos ayudará a añadir pectina a la mermelada y que así espese mejor) y lo ponemos al fuego fuerte, una vez que empieza a hervir lo bajamos a fuego medio y lo dejamos una media hora.



Depende mucho de la cantidad, fruta, etc., para saber si está lista, se puede hacer la prueba del plato frío, que consiste en echar una gota de la mermelada en un plato y si se queda sólida es que ya está lista, si se escurre es que le falta un poco.
Sacamos la manzana (es deliciosa si te la quieres comer) o si quieres puedes triturarla en la mermelada, las cerezas las puedes dejar tal cual o pasarle la batidora, yo la trituro un poco, que quede fácil de untar pero con algún trocito, cada uno que la ponga a su gusto.




Si está muy líquida, la dejas hervir un poquito más para que espese, si está demasiado espesa, puedes añadir un poquito de agua, pero con cuidado de no aguarla demasiado. También hay que tener en cuenta que una vez que enfría se espesa más.


Está riquísima.













jueves, 5 de julio de 2012

Filete de pollo con kikos

Una receta básica, básica hasta decir basta, pero a mi hijo le encantan así los filetes de pollo. Un día, de esas temporadas que le cuesta comer y que solo pide kikos y kikos, pensé en picarlos y rebozar ahí el pollo y ahora es uno de sus platos favoritos.



A pesar de que no sé si tan siquiera llamarlo receta, quiero que quede aquí constancia de ello por si algún día se me olvida y porque le gustará saber cómo se comía el pollo cuando era pequeño.

Ingredientes:

- 500 gr. filetes de pechuga de pollo
- 2 huevos
- 2 paquetes de kikos
- sal
- aceite de oliva para freir

Preparación:

Ponemos los kikos en lo que tengamos para picar, yo los pongo en la picadora que viene con la batidora, quien tenga algo mejor, que lo haga ahí. Utilizo siempre los de MisterCorn, son tiernos y saben bien, nunca he probado con otros más duros o aromatizados.


No los hago harina, solo trocitos pequeñitos para que estén bien crujientes.


Salamos el filete de pollo y lo pasamos por huevo batido y luego por los kikos picados.


Lo ponemos en la sartén con aceite de oliva a fuego medio.


Una vez que esté doradito lo sacamos y lo dejamos escurrir en papel secante de cocina.



Ahora con unas patatas fritas está riquísimo.

viernes, 22 de junio de 2012

Cubiletes

Es un sabor de mi infancia, muchísimas veces he merendado un cubilete cuando era una niña,  así que cada vez que voy a Asturias, tengo que comprarme alguno, me encantan, aunque no los de todas las confiterías, los hay con un sabor muy fino a almendra y los hay que no sé lo que llevan que me producen ardores, hay muchas calidades diferentes según en que sitio se compren, como pasa con todo.



Me apetecía algo así, por capricho de mis papilas gustativas y porque pensé que a mis hijos les gustaría, además creo que es cómodo de transportar para que lo merienden mientras juegan en la calle.

He buscado y buscado en la red y al final me he quedado con esta receta, que después de probarla, he de decir que son deliciosos, animaros a hacerlos porque vais a repetir.

Ingredientes:



Masa quebrada:

- 200 gr. harina
- 200 gr. mantequilla
- 50 gr. azúcar glas
- 25 ml. leche (puedes cambiarlo por 1 huevo)
- 1 cta. esencia de vainilla (o limón)

Relleno:

- 250 gr. almendra cruda molida
- 2 huevos
- 275 gr. azúcar
- 50 ml. vino blanco o mejor aún fino o manzanilla

Decoración:
- 50 gr. almendra cruda picada
- azúcar glass



Preparación:

Primero hacemos la masa quebrada para darle tiempo de que repose en la nevera. Mezclamos en un bol todos los ingredientes, la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente y esta masa se intenta trabajar lo menos posible. A mi se me quedó muy blanda, así que o le añadimos menos leche o más harina, necesité unos 30 gr. más de harina, pero también es verdad que hacía un calor horroroso.


Cuando estén bien mezclados, lo envolvemos en film transparente y a la nevera. Tiene que estar ahí hasta que endurezca, puede ser una hora, pueden ser 2, depende del calor que haga fuera y de lo llena que esté la nevera, lo puedes dejar más tiempo si la prefieres hacer con antelación.


Ahora vamos a ir haciendo el relleno, que si lo queréis hacer con antelación y tenerlo en un recipiente cerrado en la nevera, no habría problema.

En un bol batimos los huevos, añadimos las almendras molidas y mezclamos bien.


Ahora añadimos el resto de los ingredientes y mezclamos. Ya está, es muy sencillo.


Cogemos la masa de la nevera, una vez endurecida, ponemos harina en la encimera y lo estiramos con un rodillo, es como la masa de las galletas.

Dibujamos y cortamos a la medida de nuestros moldes. Yo tengo unos de Ikea, que una vez compré y siempre me arrepentí porque son demasiado estrechos para cupcakes, pero para esto son ideales.

Cuando saqué la masa de la nevera estaba durísima pero al empezar a tocarla y el calor insoportable que hacía en mi cocina, se puso enseguida demasiado blanda, así que en lugar de estirar y cortar, fui dándole forma con los dedos dentro de cada molde, como si fuese plastilina.



Con una cuchara voy repartiendo el relleno por las cazoletas, sale la cantidad justita, no sobra ni una cucharadita.



Espolvoreamos con las almendras picadas y al horno.



El horno estará previamente caliente a 200º y lo dejaremos unos 20 minutos, depende del horno, cuando veas que están doraditos es que ya están.




No los saques del molde nada más sacarlo del horno porque se romperán, déjalos templar antes.

Son muy jugositos por dentro como se puede ver en esta foto.


Los ponemos a enfriar en un rejilla y una vez fríos los espolvoreamos con azúcar glass, mucha azúcar glass.



Y ni pensar en las calorías que puedan tener, cerramos los ojos, pensamos en otra cosa y nos lo comemos tan felices. Son ideales con el café o un rico té.


















miércoles, 20 de junio de 2012

Sopa de tomate

Con el calor que hace ya, no apetece demasiado una sopa, pero algunas veces te lo pide el cuerpo, así que una sopita ligera de verdura siempre viene bien.

Hago la sopa de tomate de diferentes maneras, unas más light, otras menos, con patatas, sin ellas..., he probado esta receta y nos ha gustado mucho, así que aquí la dejo para tenerla a mano y que no se pierda.



Ingredientes:

- 1 kg. de tomates rojos
- 1 rama de apio
- 1 cebolla
- 1 zanahorias
- 1 cda. de tomate concentrado (lo compro en Mercadona)
- 40 ml. aceite de oliva
- 1 hoja de laurel
- 1 cdta. de azúcar
- 2 pastillas de caldo
- 1 litro de agua

Preparación:

Picamos fina la cebolla, pelamos bien la rama de apio quitándole todas esas hebras tan desagradables, troceamos la zanahoria y lo ponemos todo en una cacerola a sofreir en el aceite de oliva ya caliente.



Mientra se hacen, vamos pelando y troceando los tomates y a los 10 minutos o así los agregamos a la cacerola.




Dejamos que se cocinen otros 10 minutos y añadimos la cucharada de tomate concentrado, el azúcar, el agua, las pastillas de caldo y la hoja de laurel y dejamos cocer unos 20 minutos.




Los tiempos son orientativos solamente.



Sacamos la hoja de laurel y pasamos todo por la batidora, ahí hay que probarlo para ver como va de sal.

Ahora lo podemos pasar por un tamiz, chino, colador o lo que prefieras para eliminar las semillitas que hayan podido quedar.



Ya está listo para comer, si quieres le puedes echar un chorrito de nata para decorar y aportarle ese lácteo al plato o simplemente espolvorearlo con un poco de perejil picado.





miércoles, 13 de junio de 2012

Lomo de cerdo caramelizado con Guinness

Y otra receta con una Guinness, y es que me gusta los resultados que da en la cocina. El otro día no sabía que hacer de comida y curioseando recetas irlandesas, me encontré con esta y me pareció llamativa y la verdad es que está rico, siempre y cuando te guste el toque dulce en un plato de carne, a mi me gustan esas mezclas.




Ingredientes:

- 2  kg. de lomo de cerdo en un trozo
- 330 ml. de cerveza negra Guinness o similar
- 200 gr. azúcar moreno
- 100 gr. miel
- 50 ml. vino blanco
- sal y pimienta

Preparación:

Primero vamos preparando el glaseado, ponemos en un cazo la cerveza, la miel y el azúcar a fuego alto hasta que se reduzca a la mitad, se queda cremoso y al sacarlo es casi como caramelo, a mi me llevó una media hora.


Salpimentamos el lomo y lo ponemos al horno a 200º durante 20 minutos.

Sacamos el lomo y vamos dándole el glaseado antes preparado con una brocha, y lo metemos al horno otros 40 minutos. Cada 10 minutos o así le vamos dando brochazos con el glaseado por encima para que se cree una película caramelizada por encima.


Una vez hecha, toda la salsa de la bandeja donde hemos asado el lomo la ponemos en un cazo con el glaseado que nos haya sobrado y el vino blanco y de nuevo lo ponemos a reducir hasta que se reduzca y espese.

Servimos el lomo cortado en rodajas finas y adornado con la salsa preparada al final.


domingo, 3 de junio de 2012

Pescadito adobado

Esto de que yo sea asturiana, que viva en Madrid, que mi suegra sea andaluza..., ¿qué pasa? pues que comemos recetas de todas partes, me voy apuntando lo que más me gusta de cada sitio, y en este caso, me encanta el pescado adobado de mi suegra, y a mi hermana y a mi marido (obviamente), a mis hijos de momento no demasiado, tal vez sea demasiado fuerte para niños tan pequeños.


Mi suegra lo prepara con pescado variado, pone un poco de salmonetes, pescadilla, boquerones, cazón..., pero como lo que más me gusta así es el cazón, pues lo hago solo con eso.

Ahora en verano, con un gazpachito, es una delicia.

Ingredientes:

- 1 kg. de cazón en trozos (o el pescado que os guste)
- 1 vaso de vinagre
- 1 vaso de agua
- 1/2 vaso de vino blanco
- 1 cucharada sopera de orégano
- 1 cucharada sopera de comino molido
- 1 cucharada sopera de pimentón
- 1 cucharadita de sal
- 5 dientes de ajo
- harina para rebozar
- aceite de oliva para freir

Preparación:

Lavamos y cortamos el cazón en trozos similares.



Pelamos los ajos y les damos unos golpecitos en el mortero, pero sin deshacerlos, que quede el diente entero pero abierto, para luego poderlo sacar bien.



En un recipiente ponemos el vinagre, el agua, el vino blanco, el orégano, el comino, el pimentón y la sal, ponemos también los dientes de ajo y removemos bien, añadimos los trocitos de cazón.

Yo lo preparo directamente en un tupper y así le pongo la tapita y a la nevera hasta el día siguiente.

Lo escurrimos bien, incluso lo presiono entre dos trozos de papel de cocina para sacarles el exceso de líquido.


Lo pasamos por harina y lo freímos en abundante aceite de oliva.


Lo ponemos a escurrir en papel de cocina y listo para comer.


Aviso de que cunde muy poco.